Artículos
El cuidado de su solidez económica
Mientras cuida a su ser querido, necesita estar preocupado de su propia situación financiera. Puede ser muy fácil pasar más tiempo trabajando y preocupándose sobre la salud y las finanzas de su ser querido que en las suyas. Pero la creación de una situación en donde esté bajo estrés financiero en aumento solamente hará el cuidado más difícil. No se sienta culpable por tomarse el tiempo que necesita para mantener su presupuesto, pagar sus facturas a tiempo, ahorrar y hacer decisiones de inversión para su futuro.
También asegúrese de tener un seguro apropiado y un fondo de emergencia personal, de manera que su situación financiera no colapse si sufre algún contratiempo inesperado mientras está al servicio como cuidador.
Una parte del mantenimiento de su solidez económica es la elaboración de un presupuesto y la contabilidad de gastos por el cuidado. Pueden existir muchos gastos regulares y de una sola vez involucrados en el cuidado, tales como:
- gastos de viaje; dinero para el combustible, tarifa aérea/bus/o del tren, gastos de mantenimiento del automóvil incrementados, etc.
- llamadas telefónicas
- gastos médicos adicionales más de lo que el seguro médico y/o Medicaid o Medicare podrían costear
- compras de comestibles de aquella persona y/o las suyas
- servicios de limpieza de la casa
- asistencia sanitaria a domicilio u otro servicio de cuidado en el hogar
- artículos especiales (es decir, almohadillas absorbentes desechables)
- cuidado de día para adultos o atención de relevo
- modificaciones a su hogar y/o al de su ser querido
Según el estudio de Evercare de cuidadores de la familia; los cuidadores gastan y sacrifican anualmente un mínimo de $5.500 de su propio dinero en gastos de cuidado. Los gastos más comunes fueron en productos del hogar, alimentación y comidas, transporte, y copagos de atención médica y prescripción de medicamentos.
Es importante tener su presupuesto familiar fijado y luego decidir cuánto dinero puede costear en gastos de cuidado sin ponerse en riesgo financiero. El estudio Evercare descubrió que los cuidadores más frecuentemente redujeron sus gastos en actividades de ocio, eliminaron vacaciones, detuvieron los ahorros para su futuro y difirieron en cuotas las compras mayores o los proyectos de mejoras en el hogar para financiar las necesidades de su ser querido.
Aunque es admirable y hasta necesario reducir algunas áreas para ayudar a su ser querido, también es importante que tenga en cuenta el potencial de las ramificaciones de largo plazo de sus decisiones. Por ejemplo, si pospone el ahorro para su jubilación, tendrá menos tiempo para que sus inversiones generen interés. De igual forma, si reduce su propio gasto de salud (como el 23% de los encuestados de Evercare indicaron que lo hicieron) para tener dinero disponible para las necesidades de su ser querido, desarrollará problemas de salud que no solamente costarán más dinero a la larga sino que impactará negativamente su capacidad para brindar cuidado.
Hable abiertamente y honestamente con su cónyuge y familiares acerca de la necesidad financiera y lo que se puede hacer juntos para satisfacer aquellas necesidades. Hable sobre el gasto de realizar intercambios como parte de su rol de cuidador. Por ejemplo, si decide reducir horas de trabajo y trabajar medio tiempo no solamente le otorgará menos ingresos sino que además puede perder ciertos beneficios que necesitará sustituir (es decir, seguro de salud).
Considere la apertura de una cuenta de ahorros o corriente separada donde pueda depositar el dinero para los gastos de cuidados, y establezca un sistema de registro para fines fiscales. Si ya ha empezado a brindar apoyo de cuidado a su ser querido, guarde los recibos, declaraciones de las tarjetas de crédito y talonarios de cheques para revisar cuánto ha pagado fuera de lo presupuestado. Dependiendo de lo que sea capaz de asumir económicamente, tal vez quiera conversar sobre qué clase de apoyo financiero su ser querido puede contribuir en relación a los gastos no presupuestados. Revise si el seguro de salud brinda algún reembolso por cuidados.
Puede reclamar algunos de sus gastos de cuidados como deducciones en su declaración de impuestos federales a la renta. Si los gastos médicos exceden el 7,5% de los ingresos brutos ajustados suyos o de aquella persona, puede deducirlos de la presentación de impuestos a la renta de su ser querido o de la suya. Además, puede reclamar cierta medicación sin prescripción, dispositivos médicos y transporte como deducción. Para aprender más sobre posibles deducciones en el cuidado, revise una copia de la Publicación 502 en el sitio Web del IRS.
Los cuidadores a menudo ofrecen pagar generosamente, pero no ofrezca más de lo que pueda dar porque estará en apuros financieros. Tome la actitud de ayudar a su ser querido en todo lo financieramente posible para usted; y trabaje con otros para buscar una solución que dirija a satisfacer las necesidades financieras de su ser querido.
